SaaS, o como besar a una rana sin escupir en el intento
junio 4, 2009 4 comentarios
por jbarris
En el mercado del software de gestión uno tampoco puede sustraerse a las modas o a reinventarse cíclicamente para que nada cambie, o cambie muy poco. Lo último de lo último se le ha dado en llamar Software como servicio. Perdón Software As A Service, que viste mucho más. ¿Cambio de modelo, últimas tendencias tecnológicas, una moda o es que estamos renovando el fondo de armario?
Si bien es cierto que es un modelo cada vez más conocido, la realidad es que el 78% de las empresas todavía no sabe en que consiste y son las grandes y medianas empresas las que se están apuntando a esta nueva modalidad del software de gestión empresarial…
Es más, las grandes consultoras, siempre al servicio de los grandes fabricantes (que para eso son sus clientes) insisten en que todavía queda un largo camino de evangelización entre las pequeñas empresas para denotar las ventajas de esta nueva forma de venta del software.
Con SaaS uno tiene la sensación de que somos como princesitas dispuestas a besar a la primera rana que pase para que se convierta en príncipe, pero que a veces no sabemos distinguir entre una rana y un sapo. Nos están vendiendo sus ventajas, pero nadie nos habla de sus defectos. Y los tiene.
Para las pymes, en estos momentos de crisis, el SaaS puede ser una modalidad muy interesante y fácilmente vendible porque no necesita una inversión inicial y puede suponer una reducción importante de costes. Pero también debe ser muy consciente de que ventajas y desventajas aporta este modelo. Porque como todo, lo que se gana por un lado se puede perder por otro. Leamos donde leamos nos venden el software como servicio como una panacea. ¿Pero realmente es así?
Vaya por delante que quien suscribe es un firme partidario de esta nueva modalidad de adquisición de software de gestión. Pero también me plantea bastantes interrogantes. ¿Qué pasa con el canal de distribución? ¿Que estamos vendiendo a las empresas? ¿Dispondremos de aplicaciones adaptables a las necesidades de las pyme o esto es como un café para todos?
Lo bueno
Las ventajas del software como servicio son evidentes. Aprovechamos la tecnología que nos ofrece internet para disponer de aplicaciones de gestión cuando uno quiera y dónde quiera. Nos ahorramos los costes de la infraestructura necesaria para su implantación y personal dedicado, pagamos por lo que usamos, no hay costes de licencias, disponemos de actualizaciones y nuevas funcionalidades de forma inmediata y desaparecen, en principio, las barreras de salida para cambiar de software. En definitiva, no precisa de una inversión inicial importante y algunos de los costes fijos asociados al mantenimiento.
Lo no tan bueno
Desventajas, o el lado oscuro de este modelo:
Seguridad porque a Internet todavía le falta un largo recorrido para ser un medio seguro de comunicación. Ya no hablamos de virus y demás pandemias virtuales, sino de hackers. ¿Quién en su sano juicio dejará información sobre su empresa en una “nube”?. Y no estamos hablando únicamente de información económica, sino también de cartera de clientes, informes estratégicos, etc. La red cada vez es más segura, hasta que deja de serlo y de ello tenemos ejemplos casi cada día y con grandes corporaciones privadas y públicas.
Personalización. En pocos años hemos pasado de los grandes programas a medida al software estándar para llegar a la estandarización con amplias posibilidades de customización. Hoy por hoy, vía internet, los programas estándar son los que mejor se adaptan, si no los únicos, a la nueva tecnología, ya que un único ERP es válido para todos. ¿Cómo casa esta modalidad con la tendencia creciente en este mercado a la verticalización sectorial o a la personalización a las características de cada empresa? ¿Estamos dispuestos a renunciar a ello, por el nuevo modelo, mucho más “barato”?
Y cuidado con este extremo. Si por un lado vamos a evitar costes de instalación y a pagar por uso, ¿cuanto nos puede valer la personalización de nuestro software?. No vaya a ser que lo que abaratamos por un lado, nos salga muy caro por otro y aumentemos las barreras de salida más que las que ya tenemos con el software propietario.
Por último: Conectividad. Una empresa desconectada es una empresa hundida. Cualquier fallo del hosting o desconexión temporal a Internet, puede ser desastrosa para nuestra empresa. “If your link is down, your business is down”. Da igual que tengamos dos o más líneas desde diferentes IP’s, pero si Internet falla, nuestra empresa falla.
Como convencido de este modelo, las tres cuestiones mencionadas seguro que serán resueltas tecnológicamente. El problema es saber cuando.
Y una última reflexión
Si este modelo prospera ¿dónde queda el canal de distribución?. Hasta la fecha el canal es el intermediario entre el fabricante y la empresa. Es el que implementa, dota de infraestructuras, personaliza, ofrece servicios de valor añadido, actualiza las aplicaciones ERP y está cercano a la empresa. Como todos, tendrá que reconvertirse y adaptarse, porque seguro que surgirán nuevos servicios y posibilidades de negocio, pero uno no puede sustraerse a la sensación de que el software como servicio, tal como está planteado en la actualidad, es visto por los grandes fabricantes como una oportunidad para sacudirse de ese eterno ”mal necesario” que es el canal de distribución.
Por otro lado y a fin de cuentas ¿Quién nos asegura que el SaaS va a ser más beneficioso para las empresas que el actual modelo de software propietario? Si trasladamos los costes directos de implantación a los costes de mantenimiento y actualización no estamos ante una rebaja de precios, de la que nadie habla, sino de la sustitución de la inversión inicial por un coste fijo ad eternum. ¿Alguién ha comprobado los precios de los servicios de mantenimiento entre el modelo tradicional de software propietario y el de como servicio?.
Y respecto a las barreras de salida… Si ya es difícil migrar nuestros datos de una aplicación propietaria a otra ¿Cuánto de difícil será hacerlo cuando nuestros datos estén en posesión del fabricante-hosting? No todo van a ser maravillas y estoy convencido de que el cliente estará mucho más cautivo que en la actualidad.
Que este es el futuro del software de gestión lo tenemos claro. Pero todavía queda un largo camino que recorrer, tanto cultural como tecnológicamente para que el software como servicio sea una realidad segura, personalizable y sin problemas de conectividad.
Mientras tanto, tendremos que escoger entre un software de gestión propietario y personalizable y un software como servicio que, a pesar de lo que digan, todavía está dando sus primeros pasos.

Jaume,
Ha sido una lectura muy interesante, no estoy de acuerdo con que el único planteamiento que se haga de SaaS sea el de servicios a través de internet, ni con que sea una tecnología que está verde, pues lo único verde de esta tecnología es la denominación comercial.
El planteamiento que creo que si serviría ya lo hice cuando trabajaba en SIE y lo propuse en un Kick-Off, pero precisamente fue la idea menos votada así que ahora que ya no formo parte del presente de la empresa creo que tendré todavía menos voz y voto que entonces.
Un abrazo,
Oscar.
Hola Óscar. Una alegría saber de tí después de tanto tiempo. Podemos estar de acuerdo que relacionar SaaS exclusivamente con Internet es reduccionista, pero supongo que queda más “elegante” que alquiler o pago por uso. De todas maneras lo interesante de esta modalidad de negocio por Internet es que el usuario sólo precisa estructura tecnológica mínima, frente a otras modalidades de servicios.
Gracias por tu comentario y visitar nuestro blog.
Hola, ¿qué tal estáis?.
Sobre el canal de distribución…
Nosotros nos dedicamos a esto, a dar un servicio y cobrar una cuota mensual por ello. Pensamos en el canal de distribución más o menos como lo haríamos si paquetizásemos un libro y un CD y se vendiese en una pequeña tienda de informática local. Pensamos en el distribuidor como en el asesor de confianza cercano que una pequeña empresa normalmente tiene. Económicamente, lo que antes era un margen en la venta de un software paquetizado y, quizás, unos honorarios por asistencia ya fuese en la instalación o en la puesta en marcha del producto, ahora se convierten en una participación en las cuotas y, posiblemente, al igual que antes, en unos honorarios por formación o parametrización o cualquier servicio que su cliente pudiera demandarles. Quizás en esto seamos muy tradicionales, pero vemos al canal de distribución como algo fundamental, por ello tenemos una política de partners.
Sobre el desarrollo a medida…
Es posible usar la aplicación como un núcleo sobre el que desarrollar las concretas necesidades de un cliente complejo. En este caso no deja de ser un desarrollo como los de siempre, con alguna ventaja como la facilidad para realizar el posterior mantenimiento correctivo o evolutivo.
Nosotros a esto lo llamamos Appliance (siento el anglicismo) que no es más que la misma aplicación con desarrollos a medida y un posterior tratamiento individualizado. Es decir, que luego tiene vida propia y a parte de la aplicación estándar.
La seguridad en Internet… Nada que decir. Es cierto que existe mucha desconfianza a la hora de tener todos los datos de negocio en “una nube”. También sé de casos en los que les han entrado por la noche y se han llevado los ordenadores, y también son muchos los que no realizan copias de seguridad, y los que a causa de un virus o cualquier incidencia tienen su aplicación parada unos días.
Yo le doy muchas vueltas a esto. No creo que debamos ni podamos prescindir del canal de comercialización, ni de los desarrollos a medida, ni de dar soporte y servicio. Según nuestra experiencia, cobras una cuota, pero el cliente, sobre todo al principio, necesita ayuda. Que si las formas de pago, que si las imágenes en los artículos para la tienda online, que si quiero facturar con iva icluido, que como hago con un proveedor al que compro en dólares… etc.
Vamos que yo no sé si vendo Software como servicio o si regalo el software y cobro por los otros servicios que presto a mis clientes, y eso partiendo de un software robusto que no te cause incidencias en su funcionamiento, que si no se convierte en una pelota difícil de digerir.
Un saludo.
Gracias por tu comentario Ignacio. Aportas en él nuevos puntos de vista y está claro para todos que el canal de distribución tiene un hueco en esta nueva modalidad de negocio, aunque tendrá que profundizar en la generación de servicios que aporten valor y en la especialización.
Creo que es un modelo que puede reportar beneficios tanto al fabricante como al distribuidor, aunque también es una tentación para ciertos fabricantes para eliminar su canal de distribución y ofrecer él todos los servicios.
Un cordial saludo y espero que sigas visitando nuestro blog y participando, que es de lo que se trata