¿Sabes seducir y enamorar a tus clientes?

Tal como están los tiempos, el mantener intacta nuestra cartera de clientes se convierte en un objetivo fundamental para seguir sobreviviendo en el mercado. Todos hablamos de la importancia de fidelizar a nuestros clientes, pero lo cierto es que la realidad de cada día nos muestra como los vamos perdiendo, como agua entre nuestras manos.

Porque cierran, porque dejan de consumir nuestros productos o servicios por razones de coste, porque nos los arrebata la competencia, pero también porque no mantenemos una comunicación fluida con ellos y porque somos incapaces de ofrecerles aquello que realmente necesitan. En realidad porque acabamos convirtiendo la relación con nuestros clientes en un objetivo en el que prima el maximizar las ventas y nuestro contacto con él se limita a enviarle la factura por nuestros productos o servicios, o para ofrecerles nuevos.

Seguimos entendiendo nuestra relación con los clientes como un elemento más de venta, en unos momentos en que el concepto “tradicional” de venta directa o agresiva está desapareciendo y siendo sustituido por la comunicación, la relación y la interacción en la que participan absolutamente todos los integrantes de la empresa. La relación con nuestros clientes ahora debe estar basada en la seducción continuada, manteniendo ese punto de pasión que tiene que llevarnos al enamoramiento. Pero ¿Cómo?

Debemos seducirlos escuchándolos, intentando entender sus necesidades y buscando nuevas fórmulas para llegar más allá de los que ellos esperan y resolver sus problemas con excelencia. En realidad, debemos cambiar nuestro paradigma actual. No se trata de crear un nuevo servicio o propuesta de valor y ver si existe una demanda, sino construir nuevos servicios y modificar los existentes alrededor de los deseos de los clientes.

En primer lugar tenemos que desechar la idea de que lo sabemos todo sobre nuestros clientes y sus necesidades. Tenemos que escucharles, atenderles, demostrar en cada momento que estamos pendientes de ellos y de su satisfacción y estar muy atentos a sus comentarios, sus quejas o sus necesidades.

En segundo lugar, comunícate de forma continuada. A través de e-mail, con nuestros newsletters, con promociones personalizadas, por medio de nuestras redes sociales, aportándole contenidos de valor. Y si se puede, llámalo, aunque sea una vez al semestre, interesándote por su satisfacción por nuestros productos y servicios, indagando sobre sus necesidades, solicitándole sugerencias. No olvides que el contacto y la interacción personal son los que fomentan las relaciones más duraderas.

En tercer lugar, haz que se sienta especial, un cliente diferenciado. Esto pasa por ofrecer un servicio de atención al cliente lo más personalizado posible, diseñando un programa de fidelización en el que tanta importancia le demos a felicitarle por su cumpleaños como a realizarle una oferta en base a su histórico de compras. En esta línea nos servirá de ayuda la “celestina” empresarial por excelencia, el CRM.

En la relación con el cliente no basta con ser apuesto y gentil. Y aquí llegamos a la cuarta regla. Debemos también ser responsables y formales. Los canallas llaman la atención, pero aburren pronto. Cumple siempre con tus compromisos con tu cliente. Desde la puntualidad en los plazos de entrega a la transparencia total en la gestión de sus problemas hasta que estemos convencidos de que queda satisfecho.

En quinto lugar, para este programa de seducción cuida el entorno de las citas. Y ese entorno lo forman los empleados de la empresa. Son ellos los que cuidarán todos los detalles para que nada le falte. Cuida a los empleados por tanto y fórmalos de manera continuada en ventas, marketing, proporcionándoles las herramientas necesarias para que aporten valor. Ellos son los que transmiten la reputación de la compañía, los que se comunican, los que generan esa corrienta de complicidad y los que están en contacto directo con los clientes.

Y por último… evita las infidelidades. Todos tenemos la necesidad de conseguir nuevos clientes para que nuestra empresa crezca, pero no perdamos de vista la relación que mantenemos con nuestros clientes ni demos por supuesta su fidelidad. Probablemente no les gustará nada que los nuevos clientes puedan acceder a promociones, ventajas y descuentos en los que ellos no están incluidos.

¿Resulta caro cambiar de ERP?

Probablemente uno de los factores, que no el único, que más afecta al abordar un cambio de ERP es el factor coste tiempo/dinero. Y no estamos hablando exclusivamente de recursos. No olvidemos que el cambio de ERP muchas veces debe responder a los cambios que se han generado dentro de los procesos o del negocio de la Compañía.

Al menos eso es lo que se desprende de un informe internacional realizado por Technology Evaluation Centers, en el que se encuestó a 307 directivos de diversos sectores de actividad, sobre sus soluciones ERP y la capacidad de estas para adaptase a cualquier cambio en el modelo de negocio.

El estudio centrado en empresas entre 100 y 1000 trabajadores, que ya implica un ratio de complejidad importante en sus sistemas ERP, desvelaba que el 55% de ellas no podian asumir cambios en los datos y en los procesos de negocio sin tener que recurrir a consultores externos, lo que encarecía el proceso de cambio. Leer más de este artículo

¿Has sido buen@ este año?

Si tu respuesta es sí, aquí tienes nuestro regalo: las 10 aplicaciones indispensables para empezar el 2012 con buen pie con tu dispositivo iOS o Android. Para trabajar en equipo,  llamar gratis,  retocar tus fotos, acceder a la realidad aumentada,  compartir archivos,  saber cómo están las carreteras si tienes que viajar, para recordarlo todo, escanear desde tu móvil, practicar inglés, saber dónde están los negocios que tienes cerca y como no, para recibir el primero las apps gratis para tu Android o tu iPhone. Leer más de este artículo

Con a3ERP siempre positivo, nunca negativo

por Raquel Rodríguez.  Dep. Marketing a3ERP

Hace algunas semanas nos lo contaba Víctor Küpper en el Foro Asesores WKE de Madrid:  “ (…) en esta vida, hay personas que van a 3000 watios y otras que van fundidas”, refiriéndose a la postura con la que cada uno afronta el día a día.  No seré yo quien cuestione su discurso – entre otras razones porque estoy muy de acuerdo con él en mucho de lo que dice – pero sí me tomaré la licencia de reflexionar acerca de algunos matices.

Si bien es cierto que, hoy en día el más evidente elemento diferenciador entre un profesional y otro es la actitud con la que éste presta sus servicios, también lo es que el positivismo  no depende única y exclusivamente de la voluntad de uno mismo. Leer más de este artículo

Volver a empezar :)

Con los tiempos que corren, este año volver al trabajo va a ser para muchos todo un lujo. Desgraciadamente las noticias de casos de estrés post-vacacional ya no creo que ocupen las pantallas de los telediarios, más bien la temida cifra de parados…

Si eres de los afortunados que sí puedes sufrir estrés por volver al trabajo tras unas relajantes vacaciones, aquí tienes cuatro trucos para superarlo:

- Haz ejercicio. Parece una tontería pero caminar, subir las escaleras, ir en bicicleta, o hacer deporte mantienen nuestro tono muscular, activan la circulación y liberan nuestra mente.

- No descuides la alimentación. Una dieta equilibrada además de mantenernos en forma, nos ayuda a prevenir enfermedades. Recuerda, lo ideal es consumir a diario 5 piezas de fruta y 5 de verdura.

- Duerme al menos 8 horas diarias. Olvida la tele, el móvil o la tab y elige una “buena” tertulia de radio o cuenta ovejitas, son los mejores aliados de Morfeo.

- Gestiona bien tu tiempo. Aprende a establecer prioridades para reservar tiempo para ti: pasar una tarde en familia o los amigos, realizar aquella actividad que tanto te gusta y nunca tienes tiempo, o relajarte unos minutos al día para liberar tensiones y reducir la ansiedad y el estrés.

Pero lo mejor que podemos recomendarte para aprender a aprovechar tu tiempo es sin duda… Leer más de este artículo

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